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¡Mirame! Soy un correo vedette

Publicado el 02 de marzo de 2008

 Un estudio estadounidense revela que una persona recibe un promedio de 134 correos electrónicos de trabajo a diario. Aquí, para los emisores de Recursos Humanos o Comunicaciones Internas, ¿cómo hacer para que lean mí correo? O, una lista de antídotos para sobrevivir al trash.

El mail que todos miran, y si se puede, leen.

Como es difícil acceder a estudios en la materia a nivel nacional, una vez más, recurrimos a información recogida en el país del norte que afirma que, un trabajador promedio recibe a diario 134 correos. La indiscutible eficacia del e-mail, hizo que también desde la comunicación interna apeláramos a él como medio barato, sencillo y rápido; para llegar al instante a un público que, a través de los canales hasta entonces conocidos, era imposible.

Pero hasta el Titanic se hundió, y es que nuestro eficaz e-mail, poderoso como nunca lo hubiéramos imaginado, se convirtió con los años, y el hiper-uso y abuso, en una especie de “molestia” en nuestra cargada bandeja de entrada.

Así es que, los emisores de Recursos Humanos o Comunicaciones Internas nos preguntamos cómo volveríamos a llegar con un mensaje de manera ágil, instantánea y simultánea, sin terminar en el trash. Y es que el e-mail no ha muerto, se ha transformado en versiones superadas de sí mismo. En BW los hemos clasificado, bautizado y usado con gran satisfacción, a la luz de los resultados en distintas campañas.

A la Primera Vedette la llamamos “Showmail”; es la de mayor impacto y complejidad técnica. Realizada en lenguaje Flash, tiene texto, imagen, movimiento (animación) y hasta sonido. Los límites están en el parque tecnológico de la empresa usuaria. Una vez diseñado, se sube a un servidor (nuestro o del cliente) y se envía en forma de link en un correo tradicional. Su despliegue multisensorial genera atractividad y, con ello, mayor índice de lectura. Una vedette de menor plumaje, pero no menor encanto, es lo que llamamos “E-card”, un archivo “jpg” pegado en el cuerpo del e-mail. No tiene movimiento pero sí la ventaja de que una imagen vale mas que mil palabras. Su peso liviano hace que casi no tenga inconvenientes de implementarse en cualquier red de PCs. Para mayor sofisticación de la “E-card” se usan los “Gif animados”, que adicionan unas 2, 3 o 4 transiciones en movimiento.

La ventaja de todos ellos consiste en seguir utilizando la potencialidad del correo electrónico y destacar, entre la multitud, ese mensaje que no podemos dejar morir en manos de los basureros virtuales.

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