Pulso CI - BW COMUNICACION INTERNA
En Foco

Abrir una puerta a los chicos

Publicado el 07 de septiembre de 2017

 Una actividad que sigue creciendo es la de acercar al trabajo a los hijos y otros familiares (padres, sobrinos, parejas). Eventos de alto impacto y bajo costo que fidelizan la empresa con la familia.

Compartí este artículo en las redes socialesShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn

¿Es posible recrear el clima familiar dentro del ámbito laboral? La respuesta es sí y las modalidades se adaptan para diferentes integrantes de la familia. Esta práctica, que comenzó por lo menos hace veinte años y va en continuo aumento, tiene para las empresas un costo bajo y un alto impacto emocional y de motivación. De hecho, en Estados Unidos, estas prácticas están formalizadas en el Día del Hijo del Empleado.

En un comienzo, esta actividad estaba destinada específicamente a los hijos, y cobraba especial utilidad durante las vacaciones de invierno y días sin clases; como el 11 de septiembre, día en que se brinda la doble ventaja de resolver qué hacer con los niños y a la vez se ofrecer un momento emotivo a los colaboradores, quienes comparten sus escritorios y oficinas con los más pequeños.

Con el correr del tiempo se fue incorporando a esta actividad a otros integrantes de la familia. De esta manera, es usual ver a parejas y padres acercándose a las oficinas y compartir ese mismo espacio. En el caso de los colaboradores jóvenes, la mirada de los padres sobre su trabajo aporta mucha fidelidad y para los ellos es una forma de conocer el lugar donde sus hijos se desempeñan a diario.

Un día perfecto

Desde el desayuno, hasta una recorrida por los diferentes lugares de trabajo, las visitas pueden durar todo el día y a veces incluyen talleres recreativos que apuntan a algunas temáticas específicas relacionadas con los valores de la compañía, como puede ser la sustentabilidad.

Asimismo, suelen realizarse actividades lúdicas relacionadas con los productos o packaging de la marca. En las visitas de hijos, se producen maquetas u otras producciones.

El cierre de la jornada suele tener una emotividad muy especial. Muchas veces se filma o se toman fotos, aparte de la actividad y, finalmente, queda una huella en la empresa a través de carteles, banners y videos, e

ntre otros. A veces, incluso, esas producciones se plasman en algún objeto, como puede ser un portarretratos, un almanaque o una taza. Eso le da mayor recordación, ya que permanecen sobre los escritorios, con una fuerte durabilidad e impacto del mensaje.

En síntesis, las actividades que permiten conectar a la familia con el trabajo del colaborador son una fuente importante de motivación, con costos bajos en relación a otro tipo de eventos, y grandes resultados tanto para los empleados como para sus familias, que siempre recuerdan este tipo de actividades.

Compartí este artículo en las redes socialesShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn

Los comentarios están cerrados.